martes, 8 de noviembre de 2016

Cuando la industria del azúcar logro culpar a las grasas, la mascarada





Años de estar escuchando que la grasa es el principio de todos los males como si de una epidemia se tratase, leche sin nata, yogurt calorías cero, embutidos sin grasa, corremos de los frutos secos, en otras palabras, desde hace décadas nos han venido repitiendo que la grasa es lo peor que podemos consumir a pesar que nuestro cuerpo la necesita para una dieta equilibrada, pero ¿entonces cuál es la verdad?



Hace 60 años, se hicieron los primeros estudios para averiguar qué tipo de factores aumentaban el riesgo de enfermedad coronaria, obesidad, y otras, la industria del azúcar consiguió sobornar a los científicos que publicaban los datos para que “omitieran” todo lo relacionado con el azúcar.

Con este movimiento de un buen ajedrecista, la industria del azúcar se anotó dos tantos, primero se desestimó hasta el punto de silenciar el daño que el azúcar podía provocar en la salud de las personas, para que no se viera afectado su consumo por la mala fama que la verdad habría mostrado, lo segundo es que la gente al ver las publicaciones del estudio, retiraría de su dieta a las grasas. Aumentando en consecuencia la necesidad de consumo de otros alimentos entre ellos los que tenían más azucares.

Al menos algo así explica una investigación realizada en la universidad de California en San Francisco, publicada en la revista JAMA Internal Medicine,  que han revisado los documentos de esa época hasta encontrar la trampa.


Parece que la industria del azúcar pago a los científicos de nutrición de la Universidad de Harvard para que hicieran estudios donde resultaran que los principales factores de enfermedad cardiaca eran las grasas saturadas y el colesterol. De esta forma restaban importancia a los efectos que los alimentos y bebidas con azucares podían provocarnos.

La cantidad que cada uno de los científicos recibió fue el equivalente de 50,000 dólares del actual dinero, así se dijo a la gente que lo que debía evitar eran las grasas, pero no los dulces, de esta forma se logró tener dietas desbalanceadas totalmente, cargada de hidratos de carbono muchos con moléculas de absorción rápida como lo es el azúcar y baja en alimentos ricos en grasas saludables como el pescado o los frutos secos. De esta forma enfermedades como obesidad y sus asociaciones como la diabetes, hipertensión y las enfermedades cardiacas aumentaron en la población mundial de manera alarmante.

Según lo que leemos en Medline, el profesor de medicina de la Universidad de California Stanton Glantz y autor del estudio lo dice así:

Hay muchísimas formas en que se puede manipular con sutileza el resultado de un estudio, algo en que la industria tiene mucha práctica. Poderoso caballero es Don dinero.

Al parecer en las investigaciones sale que la industria del azúcar en los 50s ya sabía que si se reducía el consumo de grasas aumentaría el del azúcar a pesar que en los estudios de esa época ya se había llegado a vincular al azúcar con los factores de riesgo de las enfermedades cardiacas, el colesterol y los triglicéridos elevados.

Con estos datos pronto por descubrirse un grupo comercial de la industria azucarera (Sugar Research Foundation) pidió a científicos de la Universidad de Harvard una revisión de esas investigaciones siendo “pagados” el dinero anteriormente comentado. La revisión de la evidencia se publicó en la revista New England Journal of Medicine en 1967 y en ella se culpó casi en su totalidad al colesterol.

La información afecto tanto a la población que pasaron décadas en que se creía todo este montaje, sin embargo en los últimos años la culpa al colesterol está decayendo hasta el punto que las guias alimentarias de USA no limitan su consumo, “el que se ingiere no tiene tanto que ver con el nivel en la sangre y el nivel de colesterol en la sangre no parece ser tan peligroso”.


¿Qué tan malo es comer azúcar? La controversia a esta pregunta está abierta ya hace buen tiempo, los estudios actuales en muchos círculos médicos están comenzando a hablar del azúcar como el “nuevo tabaco”, muchos países están barajando la posibilidad de legislar el azúcar de la misma manera que hacen con el tabaco, la idea es disminuir las tasas de enfermedades cardiacas y esto significaría en el aumento de impuestos de las bebidas que tengan este ingrediente.

En la OMS están presionando para que a este ingrediente se le añada un impuesto del 20% para frenar su consumo, logrando así reducir la obesidad y la diabetes de la población. Para todos los observadores la visión es clara, en Oxford, investigadores estimaron que una reducción del consumo de azúcar del 15% prevendría que 180,000 personas del reino unido contraigan la obesidad en solo un año, también una cifra aún mayor a esta de personas evitaría llegar al sobre peso.

En otro estudio se analizaron datos de 175 países, así se revelo que por cada 150 calorías de más provenientes del azúcar a diferencia de 150 calorías de grasas o de proteínas, la prevalencia de diabetes tipo 2 en la población era hasta 11 veces mayor por esto.

Un tercer estudio determino que en adultos estadounidenses que consumen más del 25% de calorías diarias en azúcar, el riesgo de mortalidad cardiovascular es tres veces más en comparación con los que consumen menos del 10%. Esto es independientemente del peso ideal y de la actividad física que realizaran, en otras palabras así fueras un deportista, por el hecho de comer esa cantidad de azúcar, corres un riesgo tres veces mayor que alguien que no, independientemente si es deportista o no.

En un último estudio que pondremos porque existen muchos más que revelan la verdadera cara del azúcar, muestra como la reducción del azúcar es capaz de modificar rápidamente el estado de salud de una persona. Una muestra a 43 niños en latinoamericanos y afroamericanos con síndrome metabólico les marcaron una dieta en la que no redujeron el número de calorías que ingerían, ni el porcentaje de hidratos, pero si bajaron el porcentaje de azúcar del 28% de las calorías totales al 10%. A los 10 días notaron que los niveles de triglicéridos, de colesterol LDL, presión arterial y la insulina en ayunas se redujeron significativamente.

Piensa que aun puedes ayudarte, y la verdad no solo tú, tu familia entera, tus niños, mira lo que les das de comer, mira las etiquetas, elimina las que tengan grandes cantidades de azúcar e su composición. En yogures para niños se ven con 15 a 18 gramos de azúcar por 125 ml es como dar cuatro cucharadas de azúcar, pero así lo hace la industria. Evita los cereales con azúcar ya que tienen más del 40%, así también galletas, yogures líquidos, leche para bebes de más de un año, postres, meriendas, zumos, refrescos, etc.

Tú y tu familia, merecen lo mejor, no es complicado enterarse sobre buenas y saludables dietas, comida fresca, la idea de esta publicación es demostrarte el peligro que existe en la industria, por años estuvimos a merced de caer en complicadas enfermedades, pero aun estas a tiempo, aun puedes detenerte un momento y enfocarte mejor, tener una vida sana y saludable, todo empieza con el primer paso.


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