viernes, 26 de agosto de 2016

¿Acidez y reflujo gástrico? tu cuerpo te quiere decir algo





En la actualidad, molestias como la acidez, reflujo gástrico o como se siente el “horno interno”, son tan comunes que solemos resignarnos e incluso convivir con él, sin embargo puede ser que nuestro propio organismo te está advirtiendo de este malestar.




Puede ser después de comer una rica pizza, ingerir tal vez un exceso de café o hasta probar ají en el almuerzo hace que empiece esa ligera quemazón en el pecho o como decimos “en la boca del estómago”. Hay algunas comidas que son difíciles de digerir, exigen mayor esfuerzo del estómago y este se apoya en sus ácidos gástricos.

Puede ser que sea una molestia muy común para ti, pero lo que en verdad ocurre es que tienes una constancia de reflujo nada común, debes ser consciente de que si la quemazón o “el horno” si es muy recurrente debes acudir a un médico para entender que te está advirtiendo tu organismo. Porque tampoco es que el problema solo radique en el reflujo gástrico ya que no es el único síntoma que te dice que tienes una producción excesiva de ácidos gástricos, también tu cuerpo te puede avisar con una recurrente tos, cambios notorios en la voz o incluso con la aparición de caries.

Si nos ponemos a analizar veremos que la explicación es sencilla, entre el esófago y el estómago existe una banda elástica que se abre y cierra para permitir el descenso de la comida. En ciertas ocasiones esa puerta no cierra bien y los alimentos suben del estómago al esófago con porciones de ácido gástrico. Las paredes del esófago no tienen la suficiente protección contra estos ácidos por lo que se siente ardor entre otras sensaciones de leves lesiones.

El Doctor Marcelo Larsen, gastroenterólogo de la universidad de Miami señala: “Es importante que cuando una persona tenga acidez constante se acerque a un doctor. Puede tratarse de una hernia hiatal o desencadenar alguna lesión grave como ulcera o metaplasia. Esto no sucede de la noche a la mañana. Si un paciente acude al doctor a tiempo no hay porque temer”.



Entonces ¿Qué debemos hacer?, aunque es más sencillo tomar una pastilla para curarnos, el reflujo gástrico exige cambios de hábitos. En cuanto a la alimentación, se recomienda comer porciones pero más veces durante el día. Si uno sufre de acidez, es mejor no pasar más de cuatro horas sin probar alimento.

Otra sencilla solución es evitar ir a la cama inmediatamente después de comer. Si queremos que los alimentos desciendan por el esófago y se mantengan en el estómago es mejor que no dificultemos el trayecto al ponernos en una posición horizontal.

Según The American Journal of Gastroenterology, dormer sobre el costado izquierdo de nuestro cuerpo también podría reducir el reflujo gástrico.

Esto salió en un estudio al monitorizar un grupo de pacientes con reflujo crónico mientras trataban de dormir, después de una cena alta en grasas. Aquellos que se recostaron sobre el lado derecho de su cuerpo, presentaron acidez más intensa y por más tiempo que quienes durmieron sobre su lado izquierdo.

La dieta también es la clave, el Doctor Julio Cachay internista de la Clínica Ricardo Palma recomienda que una persona con reflujo no abuse del café, ají o la menta; además de evitar el alcohol y el tabaco. Claro que siempre las causas van a ser diferentes de paciente en paciente, sin embargo se debe prestar atención a lo que uno ingiere, algunos días es suficiente para identificar que alimentos nos produce más acidez, nuestro organismo nos avisa y prestar atención a él siempre será el primer paso para tener la mejor salud.


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