martes, 22 de octubre de 2013

Aprende a controlar la Ira y deja de encenderte como fosforito





Sentir Ira en muchos casos se puede pensar que es parte de nuestra actitud, nuestra manera de ser y hasta se comenta de ello como si de un juego se tratase, pero no hay que tomar la Ira a la ligera pues esta emocional natural de nuestro cuerpo muy aparte de que puede herir a quienes amas puede evolucionar a estados serios de neurosis y acarrearte problemas psicológicos, veamos cómo podemos enfrentar este problema.


Nunca tenemos muy en claro cuál fue el disparador de nuestra Ira, si fue importante o no el asunto, pero es de vital importancia saber cómo controlarla así que para empezar si estas en un caso en que sientes que estas al límite de tu temperamento normal entonces busca la forma de ser consciente de ello, respira profundamente y cuenta hasta 10, mientras estas en ello procura tomarte un descanso, es decir debes alejarte un momento de la persona o situación con la cual se inició el desencadenamiento de tus emociones al menos hasta que se equilibre tu temperamento y se normalice.

Una vez que tus niveles emocionales están de nuevo equilibrados podremos pensar con claridad sobre la situación así podremos expresar nuestra frustración y necesidad según sea el caso de una manera directa, con total convicción, firme pero sin llegar a la confrontación.

Si somos conscientes que muy a menudo nos encendemos como fosforitos entonces sabemos hasta qué punto podemos llegar si es que nos frustramos y desencadenamos nuestra Ira, entonces nosotras mismas debemos dar el primer paso para mejorar nuestra actitud, por el bien de nuestro entorno y de nosotras ya que a la larga somos las más perjudicadas, entonces aquí te brindaremos algunos consejos para lograr filtrar poco a poco esas ganas de explotar y así enfriar o relajar ciertas emociones:


Ejercítate y dale una salida a la Ira
Dentro de ti existe una olla a presión y en algunas personas la olla es más chica por consiguiente se calienta y hierve más rápido así que si sabes que es tu caso te recomendamos practicar alguna actividad física. Aunque no lo creas ejercitarte funciona como un proceso de filtración y combustión de la Ira usándola como energía para mover nuestros músculos, ya sea caminar, correr, bailar o cualquier otra actividad física, nuestro cuerpo se encargara de quemar toda esa carga te aseguro que al final te sentirás más calmada.

Relájate y dale otra salida a la Ira
Ya hemos visto como el trabajo físico nos ayuda a quemar Ira, ahora veamos como el relajarnos ayuda a controlarla. Tomar una ducha, escuchar música, practicar Yoga, sencillo ¿verdad?, pues así es, estas actividades que tranquilamente puedes hacer en casa te brindan herramientas que puedes usar para controlar tu “mal genio”, incluso para que puedas llegar a controlarla en su totalidad te recomendamos hacer ejercicios de respiración profunda en el suelo, en una habitación tranquila, puedes empezar imaginando un escenario ideal o repitiendo una frase tranquilizadora como “no pasa nana” o “tómalo con calma”, después cuando lo necesites y te encuentres en un punto rojo puedes evocar esa sensación de paz y tranquilidad para ayudar a enfocarte mejor en momentos de cólera.



Evita buscar culpables
Somos personas inteligentes y las personas inteligentes saben cómo mejorar la situación de nuestro entorno de una forma que sea favorable para todos, si criticamos o culpamos a alguien por algún problema o situación es potencialmente más dañino, se elevaran tensiones y harán de un problema un “enorme problema”, entonces lo mejor es  ubicarse en esa situación, hablar del problema, de nuestras emociones con respeto y tacto para finalmente buscar una solución. Cualquiera de los pasos son mejores que estancarnos en buscar los culpables, cuando hablemos de nuestras emociones también debes ser inteligente y no buscar la confrontación, “Estoy molesta, no me ayudaste a lavar la ropa como te lo pedí” es mucho mejor que un “Tú nunca me ayudas en nada” , “Tu nunca haces nada”, muy tajante estas afirmaciones ¿cierto?, si conseguimos enfocarnos podremos llegar a un acuerdo y a una solución más rápidamente.

Evita que la Ira te dañe interiormente, aprende a perdonar
Escuchamos tanto del perdón pero sabemos tan poco de él, estoy segura que desconocías que es un extraño talismán que cura nuestro interior, nuestra fuerza interna, así como el de otras personas, te encamina misteriosamente a un entendimiento con tu yo interno, al contrario de la Ira que es una emoción tan hiriente y negativa que nos lleva al rencor y a un crecimiento potencial de este causando la temible infelicidad, para evitar llegar a este punto debemos aprender a perdonar empezando por pequeñas cositas, las que te sacan de quicio, hasta por las más fuertes, usando el perdón como nuestro talismán de cura te entenderás mejor a ti misma y a los demás.



Usa el humor no el sarcasmo
¿Que nos convendría para empezar a apagar un incendio?, ¿una gota de agua o una gota de alcohol?, bueno así de equitativo es comparar un comentario gracioso a uno sarcástico en una discusión. En nosotras está el poder de transformar una pelea en un motivo para recordar con una sonrisa ese “extraño” momento, despoja la seriedad a lo que te enerva, entonces veras como poco a poco dejaras de ver en rojo, quitaras tensión al ambiente y hasta te podrías reír del tema.


Ciertamente no es una broma cuando llegamos al punto de encolerizarnos y perdemos el control, en ese momento nuestro ritmo cardiaco aumenta, enrojecemos, nuestra garganta se hace un nudo, podemos llegar al punto de sentir vacío o abandono, sentimos que debemos protegernos, podemos sentir miedo o un extraño instinto por competir para ganar en caso de una pelea, algunos de estas sensaciones se apodera de nuestro ser, a la larga puede quebrar nuestra voluntad y desconocernos a nosotras mismas. En algunos casos la Ira desbordada podría tener un carácter más serio, una afección psicológica la cual es la neurosis, la cual se esconde en la oscuridad porque sus síntomas pasan desapercibido para cualquiera. La persona neurótica sufre de una gran ansiedad que a menudo se relaciona con factores conflictivos personales y/o ambientales provocándole un malestar el cual puede ser tolerable pero que da paso a un desequilibrio psíquico, incluido los síntomas de hiperactividad y angustia. Si eres consciente que la Ira puede estar minando tu entorno a niveles muy serios entonces te recomendamos buscar ayuda profesional.

Nunca dejes que nada pueda afectar tu bienestar y salud, tanto emocional como física, tus emociones también están incluidas en el paquete así que de ti depende si quieres sonreír o enfurruñarte, espero te sea interesante nuestra publicación de hoy, estaremos trayendo más, sigue con nosotras.


Las imágenes que se muestran fueron encontradas en la red, tienen sus propios autores y/o dueños, solo se han colocado como información y guía del tema que estamos tratando.
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