martes, 5 de octubre de 2010

Cutis graso: ¿que es? y ¿como hacer una mascarilla casera?





El cutis graso es un tipo de piel que se caracteriza por la acumulación excesiva de sebo. Es sencillo identificar una piel grasa en un primer análisis: presentan partes brillantes, poros dilatados y tendencia al acné. Su ventaja es que al poseer una humectación natural más intensa, se mantiene joven durante más tiempo y tardan más en aparecer las arrugas y las líneas de expresión.



Podemos distinguir varios tipos de piel grasa: un primer tipo en el que el exceso de grasa se localiza sobre todo en la zona T (frente, nariz y mentón) este tipo de piel no es propiamente piel grasa sino piel mixta; un segundo tipo en el que las secreciones están presentes además en los pómulos y las zonas intermedias, esta piel ya sería propiamente grasa y hay un tercer tipo en el que además de las secreciones sebáceas hay poros dilatados e impurezas por todo el rostro, este tipo de pieles si no se tratan adecuadamente podrían sufrir problemas de acné.
En primer lugar, se hace necesario identificar las causas que producen las secreciones sebáceas. Es cierto que hay factores determinantes como la adolescencia o ciertas etapas de cambios hormonales. Dependiendo de cuáles sean los motivos que lo originen deberemos buscar un tipo de solución, aunque lo fundamental es siempre unas rutinas de limpieza e higiene de la piel constantes ya que la grasa impide la exfoliación natural de la piel al crear una capa sobre las células muertas y es además caldo de cultivo para diferentes bacterias que podrían provocar infecciones en la piel.
¿Por qué tengo la piel grasa?
Existen muchos motivos que pueden influir en que tengamos la piel grasa. Algunos de ellos son:
* Factores genéticos
* Edad: es más común en la adolescencia.
* Cambios hormonales debidos al embarazo, la menopausia o el uso de píldoras anticonceptivas.
* Mala alimentación: una dieta baja en fibras ocasiona estreñimiento y si no bebemos lo suficiente nuestro organismo no se depura y como consecuencia de ello las toxinas se acumulan también en nuestra piel.
* Obesidad: a veces cuando se tiene un exceso importante de grasa corporal, ésta puede depositarse también en el tejido epidérmico obstaculizando el funcionamiento normal de las glándulas sebáceas.
* Estrés: es otra de las causas que puede provocar una producción anormal de las secreciones sebáceas.
* Cosméticos inadecuados: los cosméticos de base oleosa tienden a taponar los poros si tienes tendencia a la piel grasa y desestabilizan el PH de la piel. Al no poder liberar los excesos de grasa a través del poro, éstos tienden a infectarse apareciendo los puntos negros y las espinillas.
¿Cómo cuidar una piel grasa?
Si las causas de las secreciones son debidas al estrés o al uso de cosméticos inadecuados bastará con interrumpir estos tratamientos o tratar de tener una vida más relajada, pero si tenemos tendencia a la piel grasa debido a factores genéticos u hormonales, no es posible cambiar nuestra tipología de piel con cuidados tópicos. Lo que sí podemos hacer es controlar la producción sebácea limpiando en profundidad nuestro cutis, siguiendo una alimentación balanceada e ingiriendo la cantidad suficiente de agua.
La limpieza como comentamos es un factor clave. Una piel sucia siempre es más fácil de colonizar por las bacterias oportunistas y es más fácil que se infecte. Mantener una higiene adecuada evitará que te salgan granitos y que se acumulen las impurezas. Hay algunos productos de higiene para pieles grasas que son especialmente agresivos, sobre todos aquellos formulados para problemas de acné. Utilizar estos productos a la larga puede ocasionar males mayores porque la piel se deshidrata y luego las glándulas sebáceas producen más grasa. Como consecuencia de humectarse y deshidratarse continuamente la piel se cuartea y se irrita. Los cosméticos que utilices en la limpieza diaria de tu piel deben ser suaves y libres de astringentes como el alcohol que resecan aun más la fina capa de la epidermis. En cuanto a su textura, las mejores presentaciones son las que vienen en gel, espuma o fluidos ya que se eliminan fácilmente con agua. Estos productos incluyen en sus formulaciones principios tensioactivos para relajar la piel y facilitar la extracción de las impurezas.
En cuanto a la frecuencia con que debes realizar la limpieza de tu cutis, bastará con dos veces al día o a lo sumo tres. Limpiarla excesivamente puede ser perjudicial ya que las glándulas reaccionan produciendo más sebo.
Después del proceso de limpieza es muy importante tonificar la piel para cerrar los poros y dejar una agradable sensación de frescor en el rostro. Una alternativa al tónico es la vaporización de agua termal.
Dos veces a la semana aplica una exfoliante sobre tu rostro y cuello, de esta forma limpiarás tu piel de una forma mucho más profunda y al retirar las células muertas favoreces la oxigenación y la regeneración celular. Para eliminar impurezas y puntos negros te recomendamos usar mascarillas limpiadoras a base de barro y de arcillas. Si lo deseas también puedes elaborar una mascarilla casera utilizando ingredientes naturales según las recetas que te recomendamos mas adelante. No debes exfoliarte la piel si ésta presenta cuadros infecciosos como el acné ya que con la fricción podrían extenderse de un lado para otro. La exfoliación es un tratamiento indicado para pieles grasas con presencia de impurezas incrustadas, poros dilatados y falta de luminosidad (piel apagada) ya que estimula la circulación periférica, pero no es recomendable para pieles acnéicas.
No descuides la hidratación y la protección solar. El hecho de que tu piel sea grasa no quiere decir que no pueda resecarse o quemarse con el sol. Un error muy frecuente entre las personas que tienen la piel grasa es no hidratarla por temor a que se vuelva más oleosa. Sin embargo el exceso de sebo no es sinónimo de una piel hidratada. Las pieles grasas pueden carecer de agua y una crema hidratante específica para cutis graso ayuda a la normalización del PH; pero siempre deberemos realizar antes, como indicamos, una correcta limpieza y tonificación. Algunas de las fórmulas de cremas hidratantes para pieles seborreicas incluyen vitamina A ya que  ayuda a las células a regular el contenido de agua en la piel, manteniéndola fresca y saludable. Las mujeres que prefieren optar por la cosmética natural tienen en el aceite de jojoba un poderoso aliado para combatir las espinillas ya que emulsiona el sebo haciendo que se sequen sin embargo su uso debe ser esporádico y no continuado. Para la hidratación diaria deberemos optar por fórmulas libres de aceite, que aporten agua pero no grasa. Algunas cremas pueden contener también reguladores de brillo pero si no los tiene y quieres que tu maquillaje aguante más tiempo sin correrse, prueba a aplicarte un producto matificador previamente a la humectación o bien leche de magnesia. Fíjate que los productos que utilices para hidratar no tengan ingredientes como ácidos oleicos, lanolina, vaselina o ácidos esteáricos, mucho más adecuados para la piel seca.
Por la noche es el momento ideal para dispensar cuidados especiales a tu piel ya que mientras dormimos tienen lugar los procesos de regeneración celular. Además, está demostrado que las horas nocturnas son las de menor producción sebácea. Hay muchos productos diseñados para regular las secreciones sebáceas, la mayoría incluyen en sus formulaciones ácido salicílico, peróxido benzoico o ácido glicólico. El ácido glicólico se puede usar sin prescripción médica. Este ácido tiene un gran poder de exfoliación sobre las células muertas que se depositan en la superficie. Los cosméticos que contienen isotretinol o retinol también son muy útiles porque ayudan a cerrar los poros abiertos. Si además de cutis graso, tu piel presenta una mezcla de sudoración y transpiración excesiva, tu dermatólogo puede recetarte ciertos cosméticos de uso tópico que contienen aluminio chloride pero solo se prescriben en casos muy extremos y bajo supervisión médica.
Además de una correcta higiene, otro de los puntos claves para erradicar la piel grasa está en una alimentación equilibrada. Los alimentos que poseen grasas saturadas derivadas de los mamíferos (por ejemplo los embutidos o las carnes muy grasas) aumentan el nivel de producción sebácea por lo que se hace necesario seguir durante algún tiempo una dieta depurativa disminuyendo el consumo de este tipo de alimentos e ingiriendo más frutas y vegetales y sobre todo líquidos.
Trata de minimizar las situaciones de estrés ya que el insomnio y los nervios también pueden desencadenar seborrea. La piel es el reflejo de nuestros estados de ánimo y de nuestra salud y cuidándola nuestra piel siempre estará más sana.
Si el hecho de tener la piel grasa se debe a factores hormonales, normalmente se estabiliza al estado normal pasado un tiempo pero si no hemos cuidado y aseado nuestro cutis correctamente, las impurezas y los puntos negros incrustados podrían permanecer mucho tiempo después y ser necesario recurrir a los peeling o a otros tratamientos estéticos. Por eso lo mejor es siempre evitar. Cuando notes un exceso de seborrea o grasa en tu piel, ponte en marcha con el tratamiento adecuado. Además de ser constante y meticulosa con la limpieza de tu cara debes evitar tocarte los granos o pellizcar las espinillas y puntos negros ya que lo único que conseguirás será poner más bacterias en contacto con la indefensa epidermis. Los granitos suelen producirse por una infección bacteriana patógena, normalmente bacterias que viven en entornos de ph neutro, como el de la piel grasa (la piel normal es de ph ácido, en concreto 5.5). La seborrea y la acumulación de células muertas son un caldo de cultivo para estas bacterias pero si revientas los granitos además de dejarte marcas las extenderás
Te damos una rápida mascarilla casera para combatir el cutis graso, mientras miras la tele o descansas en casa.
Ingredientes:
I cucharadita de miel de abeja
I clara de huevo
I cucharada de avena pulverizada

Modo de aplicación:

Mezclar todos los ingredientes y después aplicar sobre el cutis limpio mediante movimientos circulares. Dejar actuar durante 20 minutos. Lavar con agua tibia primero y fría al final.
La clara de huevo le da firmeza a la piel. La miel permite eliminar impurezas y, a la vez, suaviza el cutis. Mientras que la avena nutre y sirve como un suave exfoliante.


Los tips y consejos fueron buscados en la red de diferentes paginas algunas de las cuales nombraremos aqui, Belleza y Salud Femme no esta vinculada a ninguna de estas paginas, solo transmite informacion de conocimiento publico algual que las imagenes aqui mostradas son guia del tema a tratar.

http://www.somosbellas.com/2010/04/11/mascarillas-caseras-y-tips-para-cuidar-la-piel-grasa/
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